Judaismo
Descripción
.El judaísmo es la religión del pueblo judío. Es la más antigua y la más pequeña de las tres religiones monoteístas —cristianismo, judaísmo e islamismo; conocidas también como «religiones del libro» o «abrahámicas»— y aquella de la que históricamente se desglosaron las otras dos.
Aunque no existe un cuerpo único que sistematice y fije el contenido dogmático del judaísmo, su práctica se basa en las enseñanzas contenidas en el Tanaj (el llamado Antiguo Testamento por los cristianos), un compendio de libros de diversa procedencia a los que se atribuye inspiración divina.
Juega también un papel importante en la práctica religiosa la tradición oral, entregada a Moisés y conservada desde su época y la de los profetas hasta nuestros días, que rige la interpretación del texto bíblico; la codificación y comentario de esta tradición ha dado origen al Talmud y a un enorme cuerpo exegético, desarrollado hasta el día de hoy por los estudiosos.
El rasgo principal de la fe judía es la creencia en un Dios omnisciente, omnipotente y providente, que habría creado el universo y elegido al pueblo judío para revelarle la ley contenida en los Diez Mandamientos y las prescripciones rituales de los libros tercero y cuarto de la Torá, el Pentateuco de los cristianos. Consecuentemente, las normas derivadas de tales textos y de la tradición oral constituyen la guía de vida de los judíos, aunque la observancia de las mismas varía mucho de unos grupos a otros.
Otra de las características del judaísmo, que lo diferencia netamente de las otras religiones monoteístas, radica en que en un mismo concepto convergen no sólo la religión judía, sino también el judaísmo como pueblo o nación, y aun como tradición, cultura o etnia, conceptos todos ellos independientes entre sí, e inseparables por otro lado para la correcta comprensión del judaísmo.
Según la tradición, los orígenes del judaísmo se remontan a Abraham, llamado el primer hebro (del hebreo , ivrí: "el que viene del otro lado"), por haber venido a la tierra de Canaán desde Mesopotamia siguiendo el llamado de Yahvé (Génesis 12:1), hace unos 4000 años. Abraham es considerado patriarca por los tres principales credos monoteístas, y de aquí que sean conocidos también como religiones abrahámicas.
Principios
Los judíos son llamados en la Biblia "hijos de Israel" (Éxodo 1:1,7; nótese la extensión en el significado entre el versículo 1 y el 7), y de aquí serán llamados más adelante, el pueblo de Israel o israelitas. El nombre de Israel le fue otorgado al patriarca Jacob, nieto de Abraham, por el ángel con el que se trabó en lucha, quien al bendecirlo le llamó Israel (יִשְׂרָאֵל, del hebreo "uno que ha luchado con Dios", Génesis 32:24-28). El nombre judío aparece sólo con posterioridad (Ester 2:5), y proviene del reino de Judá (del hebreo יְהוּדָה, Yehudá, hijo de Jacob), formado por dos de las doce tribus del pueblo de Israel, y las únicas remanentes luego de la escisión entre este reino y el de Israel, y la destrucción del último y posterior exilio de las diez tribus que lo formaban a manos de Asiria, en el año 722 a . : "Yahvé se airó en gran manera contra Israel y los apartó de su rostro, quedando solamente la tribu de Judá" (2Reyes 17:18).
- El judaísmo venera al Tanaj o Antiguo Testamento, compendio de 24 libros que cuenta la historia del hombre y de los judíos, desde la Creación hasta la construcción del Segundo Templo, e incluye también preceptos religiosos, morales y jurídicos; filosofía, profecías y poesía, entre otros. Sus cinco primeros libros, la Torá o Pentateuco, son considerados escritos por inspiración divina y por ende sagrados, y su lectura pública en la sinagoga los días lunes, jueves y sábados, son parte fundamental del culto judío, lo que le ha valido al pueblo judío el nombre de «Pueblo del Libro».
- La Torá es la fuente primera de los siete preceptos morales básicos que obligan a todo ser humano como tal («Los siete preceptos de los hijos de Noé»; Génesis 9:1-7), y de los 613 preceptos religiosos que obligan a los judíos (613 mitzvot) : 365 que imponen abstenerse de acción —uno por cada día del año— y 248 preceptos que obligan positivamente a hacer —uno por cada órgano del cuerpo—. Los preceptos bíblicos son comentados, explicados, ampliados e implementados por las diferentes exégesis que plasmaron por escrito las tradiciones orales: la Mishná y el conjunto en el que ésta está incluida, el Talmud.
- Los preceptos jurídicos, éticos, morales y religiosos que emanan de la Torá, y que junto a su explicación de la Mishná conforman el corpus jurídico principal del judaísmo, el Talmud, son conocidos como la ley judía o Halajá (הֲלָכָה, "camino"); cuya fuente compilativa principal y reconocida por los judíos de todo el mundo —amén de una riquísima y amplia literatura halájica a lo largo de los siglos— es el libro medieval "Shulján Aruj" (שֻׂלְחָן עָרוּךְ, "la mesa servida"). Los mandamientos de la Halajá comandan el ciclo íntegro de la vida judía observante, desde la circuncisión al nacer (Génesis 17:10), pasando por la alimentación (la Cashrut, כַּשְׁרוּת, Levítico 11:1-47), la vida íntima (Levítico 12:1-8), la vestimenta (Levítico 19:19), y así todos los hitos principales de la vida del hombre, hasta su muerte.
- La plegaria más solemne de la religión judía, que plasma la esencia misma de la creencia monoteísta, aparece en el quinto y último libro de la Torá: "Oye, Israel, el señor es nuestro Dios, el señor es Uno" (שְׁמַע יִשְׂרָאֵל, ה' אֱלֹהֵינוּ, ה' אֶחָד; Shemá Israel, Adonai Eloheinu, Adonai Ejad; Deuteronomio 6:4). Los creyentes la recitan dos veces por día, en las oraciones de la madrugada y del atardecer.
- El símbolo judío de nuestros días por excelencia, es la estrella de David (מָגֶן דָוִד, Maguén David, "escudo de David", véase en la plantilla de arriba), llamado así por la creencia de que el rey David lo adoptó como símbolo de armas en su escudo de guerra y el de sus soldados; aunque aparece con su significado actual muchísimo más tarde, hacia la Edad Media. El símbolo conocido más antiguo del judaísmo, es el candelabro de siete brazos (Menoá), emplazado antiguamente en el Tabernáculo (Éxodo 25:31-40), y luego en el Templo de Jerusalén (1Reyes 7:49).
- La vida judía se rige por un calendario sui generis, basado en la combinación del ciclo mensual lunar y del año solar, cuyos orígenes se remontan a tiempos bíblicos, y por el cual se rigen las festividades y ritos de la religión hasta el día de hoy. La festividad judía más venerada es el Shabat (del hebreo שַׂבָּת, sábado, "reposo, cese de actividad", Génesis 2:2-3), considerado sagrado y superado en solemnidad sólo por el día del Perdón o Yom Kipur, precisamente llamado también "Sábado de sábados". Su relevancia en la vida judía es tal, al punto de incluirse entre los Diez Mandamientos, que se estiman palabra divina (Éxodo 20:8-11, Deuteronomio 5:12-15).
- El liderazgo de la comunidad judía tradicional está en manos del rabino, persona culta y docta en la Halajá, que conduce a sus acólitos no sólo en lo espiritual y religioso, celebrando el culto judío, sus festividades y celebraciones; sino que se gana el respeto de su grey como autoridad moral y líder comunitario, brindando consejo, solucionando problemas y dirimiendo conflictos que se suscitasen entre sus miembros.
- El culto judío se celebra en el templo o sinagoga, que sirve asimismo de lugar de reunión y encuentro comunitario, para cuyo fin el rezo en público requiere de un mínimo de diez varones. La sinagoga sustituye en tal función al Templo de Jerusalén, destruido en el año 70 y lugar único de oración y peregrinación hasta su desaparición física. Del mismo modo, los sacrificios rituales que allí se efectuaban, fueron reemplazados por sendas plegarias, que el judío piadoso eleva tres veces al día: al alba (, Shajarit), por la tarde (, Minjá) y al anochecer ( Arvit). En días festivos se agrega una cuarta a media mañana (, y sólo en Yom Kipur se cierra la celebración con una quinta plegaria.
- La religión y el pueblo judío, consagraron desde siempre a la tierra de Israel como uno de sus ejes principales, ya desde sus mismos albores (Génesis 12:7), convirtiéndose ésta en parte integral de la idiosincrasia judía: el mundo se divide entre la Tierra Santa y todo el resto, llamado diáspora. Así, las sinagogas de todo el mundo se construyen de cara a Israel; los rezos y festividades concuerdan con su clima y sus estaciones; gran parte de los preceptos pueden cumplirse sólo al pisar su suelo, por nombrar algunos pocos. Dentro de la tierra de Israel, ocupa Jerusalén un lugar único en la devoción judía; y dentro de la ciudad, los restos del Templo de Salomón, el llamado "Muro de los Lamentos", es considerado el más sagrado de los sitios. Comparten con Jerusalén su condición de santidad, en menor medida, también las ciudades de Hebrón, Safed y Tiberíades.
- El pueblo judío se identificó desde un principio con la lengua hebra, considerada "lengua sagrada" , en la que está escrita la Torá y la gran mayoría de la literatura judía. Relegada a condición de lengua muerta durante siglos, reservada a la oración, la literatura y textos jurídicos y teológicos, fue recuperada como lengua hablada y modernizada con el resurgir del sionismo y adoptada como lengua oficial del Estado de Israel
Localización y población
En el año 2001 vivían en el mundo 13.200.000 judíos, de los cuales 4,9 millones residen en Israel (aproximadamente un 37% del total), mientras que los restantes 8,3 millones lo hacen en la diáspora, el nombre dado por los judíos a cualquier lugar fuera de la Tierra de Israel.
La mayor concentración de población judía se encuentra en Norteamérica (Canadá y muy especialmente Estados Unidos), en donde habitan 6.600.000 judíos. La mayor ciudad del mundo judío es el Gush Dan o el Gran Tel Aviv, con 2,5 millones, a la que siguen Nueva York con 1,9 millones, Haifa con 655.000, Los Ángeles con 621.000, Jerusalén con 570.000, y el sudeste de Florida con 514.000 judíos
Historia
La historia judía se remonta a las viejas tradiciones bíblicas. Cuando el arca de Noé encalló en el monte Ararat, los hijos de Noé (Sem, Cam y Jafet) originaron, respectivamente los semita del Próximo Oriente, los camitas de África y los jafetitas del resto del mundo.
Abraham, padre de los judíos, al recibir del dios Yahvé la orden de asentarse en la tierra de Canaán se puso en camino inmediatamente, partiendo de su patria, Ur de los caldeos (Mesopotámica). Abraham, su hijo Isaac y su nieto Jacob fueron pastores nómadas.
Sus descendientes se vieron empujados por el hambre a la tierra de Gesén, en el delta del Nilo. Pero el faraón de Egipto, viendo que aumentaban imparablemente y se hacían poderosos, los redujo a la esclavitud. Con Moisés ungido como líder y legislador, el pueblo elegido por Yahvé se dirigió hacia Canaán, la tierra prometida.
La dramática marcha desde Egipto, a través del mar Rojo, y la peregrinación de 40 años por el desierto son hitos importantes en la historia del pueblo israelita, aunque las investigaciones arqueológicas parecen desmentir tales hechos (véanse los trabajos de Israel Finkelstein). Los judíos, una vez conquistada la ciudad de Jericó, se establecieron en la zona agrícola de Canaán, tierra que en la Biblia dice que «manaba la leche y la miel».
Una vez establecidos en Israel, la tierra fue dividida entre las doce tribus:(de la estirpe que habría de nacer Jesús de Nazaret (que según el cristianismo fue el mesías)) y Simeón. Con el tiempo se pasó de una teocracia a una forma de gobierno monárquica, siendo los reyes más famosos de la época Saúl, David y su hijo Salomón. El reino de Israel prosperó durante varios siglos hasta que en el año 586 antes de Cristo fue conquistado por los babilonios, comandados por Nabucodonosor II. En ese año se destruyó el primer templo. Muchos de los judíos fueron desterrados de Israel y fueron llevados como esclavos a Babilonia (actual Irak), donde la comunidad floreció y se empezó a desparramar por Medio Oriente.
La comunidad judía de Israel fue dominada por varios antiguos imperios. Los asirios fueron seguidos de los babilonios y luego por los persas hasta la conquista por los griegos. Es en esta época que estalla una revolución (135 adC) encabezada por Judas el Macabeo ("martillo", hasmoneo) que logra colocar a todo el territorio del antiguo Israel nuevamente bajo dominio judío. El Reino Hasmoneode Judá pasó por último a manos de los romanos
Es en el año 70 que estalla una nueva rebelión y es destruido el Segundo Templo. Muchos habitantes judíos son vendidos como esclavos y esparcidos por los confines del Imperio Romano. La historia de Masada demuestra el arrojo de los soldados judíos de la época. Numerosas comunidades judías florecieron en el Imperio Persa Sasánida y en el Imperio Romano.
En la temprana Edad Media el reino Kházaro (estepa del Volga) adoptó el judaísmo como su religión oficial, pero aún se discute el alcance de esta conversión entre los pueblos sujetos al Khan Kházaro.
La hegemonía del cristianismo en Europa significó numerosas persecuciones contra el pueblo judío, las cuales derivaron en frecuentes y reiteradas expulsiones. Muchas comunidades tuvieron que vivir en barrios segregados llamados guetos pero también es cierto que en otros períodos gozaron de mayor tolerancia, sin ser nunca aceptados del todo.
En el mundo musulmán, a pesar de algunos episodios de persecución y matanzas (sobre todo en el primer siglo de expansión del Islam), los judíos fueron tolerados por ser uno de los "Pueblos del Libro" –a cambio del pago de importantes tributos y de numerosas restricciones–, llegando a ocupar en algunos casos altos puestos en la administración califal tanto en Damasco, como en Bagdad y Córdoba. Sin embargo, que fueran tolerados no les libró nunca de su condición legal, lo cual les condenaba a numerosas discriminaciones y a una situación de sumisión.
Los judíos españoles, conocidos como sefardíes, fueron expulsados en 1492 de los reinos de Castilla y Aragón mediante el edicto de Granada.
No existió otro Estado judío en Israel hasta 1948, cuando fue declarada.
Trabajo realizado por Rafael Bermejo Pastor.
Descripción
.El judaísmo es la religión del pueblo judío. Es la más antigua y la más pequeña de las tres religiones monoteístas —cristianismo, judaísmo e islamismo; conocidas también como «religiones del libro» o «abrahámicas»— y aquella de la que históricamente se desglosaron las otras dos.
Aunque no existe un cuerpo único que sistematice y fije el contenido dogmático del judaísmo, su práctica se basa en las enseñanzas contenidas en el Tanaj (el llamado Antiguo Testamento por los cristianos), un compendio de libros de diversa procedencia a los que se atribuye inspiración divina.
Juega también un papel importante en la práctica religiosa la tradición oral, entregada a Moisés y conservada desde su época y la de los profetas hasta nuestros días, que rige la interpretación del texto bíblico; la codificación y comentario de esta tradición ha dado origen al Talmud y a un enorme cuerpo exegético, desarrollado hasta el día de hoy por los estudiosos.
El rasgo principal de la fe judía es la creencia en un Dios omnisciente, omnipotente y providente, que habría creado el universo y elegido al pueblo judío para revelarle la ley contenida en los Diez Mandamientos y las prescripciones rituales de los libros tercero y cuarto de la Torá, el Pentateuco de los cristianos. Consecuentemente, las normas derivadas de tales textos y de la tradición oral constituyen la guía de vida de los judíos, aunque la observancia de las mismas varía mucho de unos grupos a otros.
Otra de las características del judaísmo, que lo diferencia netamente de las otras religiones monoteístas, radica en que en un mismo concepto convergen no sólo la religión judía, sino también el judaísmo como pueblo o nación, y aun como tradición, cultura o etnia, conceptos todos ellos independientes entre sí, e inseparables por otro lado para la correcta comprensión del judaísmo.
Según la tradición, los orígenes del judaísmo se remontan a Abraham, llamado el primer hebro (del hebreo , ivrí: "el que viene del otro lado"), por haber venido a la tierra de Canaán desde Mesopotamia siguiendo el llamado de Yahvé (Génesis 12:1), hace unos 4000 años. Abraham es considerado patriarca por los tres principales credos monoteístas, y de aquí que sean conocidos también como religiones abrahámicas.
Principios
Los judíos son llamados en la Biblia "hijos de Israel" (Éxodo 1:1,7; nótese la extensión en el significado entre el versículo 1 y el 7), y de aquí serán llamados más adelante, el pueblo de Israel o israelitas. El nombre de Israel le fue otorgado al patriarca Jacob, nieto de Abraham, por el ángel con el que se trabó en lucha, quien al bendecirlo le llamó Israel (יִשְׂרָאֵל, del hebreo "uno que ha luchado con Dios", Génesis 32:24-28). El nombre judío aparece sólo con posterioridad (Ester 2:5), y proviene del reino de Judá (del hebreo יְהוּדָה, Yehudá, hijo de Jacob), formado por dos de las doce tribus del pueblo de Israel, y las únicas remanentes luego de la escisión entre este reino y el de Israel, y la destrucción del último y posterior exilio de las diez tribus que lo formaban a manos de Asiria, en el año
- El judaísmo venera al Tanaj o Antiguo Testamento, compendio de 24 libros que cuenta la historia del hombre y de los judíos, desde la Creación hasta la construcción del Segundo Templo, e incluye también preceptos religiosos, morales y jurídicos; filosofía, profecías y poesía, entre otros. Sus cinco primeros libros, la Torá o Pentateuco, son considerados escritos por inspiración divina y por ende sagrados, y su lectura pública en la sinagoga los días lunes, jueves y sábados, son parte fundamental del culto judío, lo que le ha valido al pueblo judío el nombre de «Pueblo del Libro».
- La Torá es la fuente primera de los siete preceptos morales básicos que obligan a todo ser humano como tal («Los siete preceptos de los hijos de Noé»; Génesis 9:1-7), y de los 613 preceptos religiosos que obligan a los judíos (613 mitzvot) : 365 que imponen abstenerse de acción —uno por cada día del año— y 248 preceptos que obligan positivamente a hacer —uno por cada órgano del cuerpo—. Los preceptos bíblicos son comentados, explicados, ampliados e implementados por las diferentes exégesis que plasmaron por escrito las tradiciones orales: la Mishná y el conjunto en el que ésta está incluida, el Talmud.
- Los preceptos jurídicos, éticos, morales y religiosos que emanan de la Torá, y que junto a su explicación de la Mishná conforman el corpus jurídico principal del judaísmo, el Talmud, son conocidos como la ley judía o Halajá (הֲלָכָה, "camino"); cuya fuente compilativa principal y reconocida por los judíos de todo el mundo —amén de una riquísima y amplia literatura halájica a lo largo de los siglos— es el libro medieval "Shulján Aruj" (שֻׂלְחָן עָרוּךְ, "la mesa servida"). Los mandamientos de la Halajá comandan el ciclo íntegro de la vida judía observante, desde la circuncisión al nacer (Génesis 17:10), pasando por la alimentación (la Cashrut, כַּשְׁרוּת, Levítico 11:1-47), la vida íntima (Levítico 12:1-8), la vestimenta (Levítico 19:19), y así todos los hitos principales de la vida del hombre, hasta su muerte.
- La plegaria más solemne de la religión judía, que plasma la esencia misma de la creencia monoteísta, aparece en el quinto y último libro de la Torá: "Oye, Israel, el señor es nuestro Dios, el señor es Uno" (שְׁמַע יִשְׂרָאֵל, ה' אֱלֹהֵינוּ, ה' אֶחָד; Shemá Israel, Adonai Eloheinu, Adonai Ejad; Deuteronomio 6:4). Los creyentes la recitan dos veces por día, en las oraciones de la madrugada y del atardecer.
- El símbolo judío de nuestros días por excelencia, es la estrella de David (מָגֶן דָוִד, Maguén David, "escudo de David", véase en la plantilla de arriba), llamado así por la creencia de que el rey David lo adoptó como símbolo de armas en su escudo de guerra y el de sus soldados; aunque aparece con su significado actual muchísimo más tarde, hacia la Edad Media. El símbolo conocido más antiguo del judaísmo, es el candelabro de siete brazos (Menoá), emplazado antiguamente en el Tabernáculo (Éxodo 25:31-40), y luego en el Templo de Jerusalén (1Reyes 7:49).
- La vida judía se rige por un calendario sui generis, basado en la combinación del ciclo mensual lunar y del año solar, cuyos orígenes se remontan a tiempos bíblicos, y por el cual se rigen las festividades y ritos de la religión hasta el día de hoy. La festividad judía más venerada es el Shabat (del hebreo שַׂבָּת, sábado, "reposo, cese de actividad", Génesis 2:2-3), considerado sagrado y superado en solemnidad sólo por el día del Perdón o Yom Kipur, precisamente llamado también "Sábado de sábados". Su relevancia en la vida judía es tal, al punto de incluirse entre los Diez Mandamientos, que se estiman palabra divina (Éxodo 20:8-11, Deuteronomio 5:12-15).
- El liderazgo de la comunidad judía tradicional está en manos del rabino, persona culta y docta en la Halajá, que conduce a sus acólitos no sólo en lo espiritual y religioso, celebrando el culto judío, sus festividades y celebraciones; sino que se gana el respeto de su grey como autoridad moral y líder comunitario, brindando consejo, solucionando problemas y dirimiendo conflictos que se suscitasen entre sus miembros.
- El culto judío se celebra en el templo o sinagoga, que sirve asimismo de lugar de reunión y encuentro comunitario, para cuyo fin el rezo en público requiere de un mínimo de diez varones. La sinagoga sustituye en tal función al Templo de Jerusalén, destruido en el año 70 y lugar único de oración y peregrinación hasta su desaparición física. Del mismo modo, los sacrificios rituales que allí se efectuaban, fueron reemplazados por sendas plegarias, que el judío piadoso eleva tres veces al día: al alba (, Shajarit), por la tarde (, Minjá) y al anochecer ( Arvit). En días festivos se agrega una cuarta a media mañana (, y sólo en Yom Kipur se cierra la celebración con una quinta plegaria.
- La religión y el pueblo judío, consagraron desde siempre a la tierra de Israel como uno de sus ejes principales, ya desde sus mismos albores (Génesis 12:7), convirtiéndose ésta en parte integral de la idiosincrasia judía: el mundo se divide entre la Tierra Santa y todo el resto, llamado diáspora. Así, las sinagogas de todo el mundo se construyen de cara a Israel; los rezos y festividades concuerdan con su clima y sus estaciones; gran parte de los preceptos pueden cumplirse sólo al pisar su suelo, por nombrar algunos pocos. Dentro de la tierra de Israel, ocupa Jerusalén un lugar único en la devoción judía; y dentro de la ciudad, los restos del Templo de Salomón, el llamado "Muro de los Lamentos", es considerado el más sagrado de los sitios. Comparten con Jerusalén su condición de santidad, en menor medida, también las ciudades de Hebrón, Safed y Tiberíades.
- El pueblo judío se identificó desde un principio con la lengua hebra, considerada "lengua sagrada" , en la que está escrita la Torá y la gran mayoría de la literatura judía. Relegada a condición de lengua muerta durante siglos, reservada a la oración, la literatura y textos jurídicos y teológicos, fue recuperada como lengua hablada y modernizada con el resurgir del sionismo y adoptada como lengua oficial del Estado de Israel
Localización y población
En el año 2001 vivían en el mundo 13.200.000 judíos, de los cuales 4,9 millones residen en Israel (aproximadamente un 37% del total), mientras que los restantes 8,3 millones lo hacen en la diáspora, el nombre dado por los judíos a cualquier lugar fuera de la Tierra de Israel.
La mayor concentración de población judía se encuentra en Norteamérica (Canadá y muy especialmente Estados Unidos), en donde habitan 6.600.000 judíos. La mayor ciudad del mundo judío es el Gush Dan o el Gran Tel Aviv, con 2,5 millones, a la que siguen Nueva York con 1,9 millones, Haifa con 655.000, Los Ángeles con 621.000, Jerusalén con 570.000, y el sudeste de Florida con 514.000 judíos
Historia
La historia judía se remonta a las viejas tradiciones bíblicas. Cuando el arca de Noé encalló en el monte Ararat, los hijos de Noé (Sem, Cam y Jafet) originaron, respectivamente los semita del Próximo Oriente, los camitas de África y los jafetitas del resto del mundo.
Abraham, padre de los judíos, al recibir del dios Yahvé la orden de asentarse en la tierra de Canaán se puso en camino inmediatamente, partiendo de su patria, Ur de los caldeos (Mesopotámica). Abraham, su hijo Isaac y su nieto Jacob fueron pastores nómadas.
Sus descendientes se vieron empujados por el hambre a la tierra de Gesén, en el delta del Nilo. Pero el faraón de Egipto, viendo que aumentaban imparablemente y se hacían poderosos, los redujo a la esclavitud. Con Moisés ungido como líder y legislador, el pueblo elegido por Yahvé se dirigió hacia Canaán, la tierra prometida.
La dramática marcha desde Egipto, a través del mar Rojo, y la peregrinación de 40 años por el desierto son hitos importantes en la historia del pueblo israelita, aunque las investigaciones arqueológicas parecen desmentir tales hechos (véanse los trabajos de Israel Finkelstein). Los judíos, una vez conquistada la ciudad de Jericó, se establecieron en la zona agrícola de Canaán, tierra que en la Biblia dice que «manaba la leche y la miel».
Una vez establecidos en Israel, la tierra fue dividida entre las doce tribus:(de la estirpe que habría de nacer Jesús de Nazaret (que según el cristianismo fue el mesías)) y Simeón. Con el tiempo se pasó de una teocracia a una forma de gobierno monárquica, siendo los reyes más famosos de la época Saúl, David y su hijo Salomón. El reino de Israel prosperó durante varios siglos hasta que en el año 586 antes de Cristo fue conquistado por los babilonios, comandados por Nabucodonosor II. En ese año se destruyó el primer templo. Muchos de los judíos fueron desterrados de Israel y fueron llevados como esclavos a Babilonia (actual Irak), donde la comunidad floreció y se empezó a desparramar por Medio Oriente.
La comunidad judía de Israel fue dominada por varios antiguos imperios. Los asirios fueron seguidos de los babilonios y luego por los persas hasta la conquista por los griegos. Es en esta época que estalla una revolución (135 adC) encabezada por Judas el Macabeo ("martillo", hasmoneo) que logra colocar a todo el territorio del antiguo Israel nuevamente bajo dominio judío. El Reino Hasmoneode Judá pasó por último a manos de los romanos
Es en el año 70 que estalla una nueva rebelión y es destruido el Segundo Templo. Muchos habitantes judíos son vendidos como esclavos y esparcidos por los confines del Imperio Romano. La historia de Masada demuestra el arrojo de los soldados judíos de la época. Numerosas comunidades judías florecieron en el Imperio Persa Sasánida y en el Imperio Romano.
En la temprana Edad Media el reino Kházaro (estepa del Volga) adoptó el judaísmo como su religión oficial, pero aún se discute el alcance de esta conversión entre los pueblos sujetos al Khan Kházaro.
La hegemonía del cristianismo en Europa significó numerosas persecuciones contra el pueblo judío, las cuales derivaron en frecuentes y reiteradas expulsiones. Muchas comunidades tuvieron que vivir en barrios segregados llamados guetos pero también es cierto que en otros períodos gozaron de mayor tolerancia, sin ser nunca aceptados del todo.
En el mundo musulmán, a pesar de algunos episodios de persecución y matanzas (sobre todo en el primer siglo de expansión del Islam), los judíos fueron tolerados por ser uno de los "Pueblos del Libro" –a cambio del pago de importantes tributos y de numerosas restricciones–, llegando a ocupar en algunos casos altos puestos en la administración califal tanto en Damasco, como en Bagdad y Córdoba. Sin embargo, que fueran tolerados no les libró nunca de su condición legal, lo cual les condenaba a numerosas discriminaciones y a una situación de sumisión.
Los judíos españoles, conocidos como sefardíes, fueron expulsados en 1492 de los reinos de Castilla y Aragón mediante el edicto de Granada.
No existió otro Estado judío en Israel hasta 1948, cuando fue declarada.


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